Skip navigation

Del El Mundo, 28 de Abril de 2008
ENTREVISTA CON EL NUEVO MINISTRO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN

Corbacho: ‘Veo razonable que los inmigrantes puedan votar, pero con limitaciones’

  • ‘Si una persona lleva diez años viviendo aquí, me parece razonable que participe’
  • ‘Los guetos se combaten con normas: usted tiene las mismas obligaciones que el resto’
  • ‘Como alcalde de L’ Hospitalet, cerré 80 locales y limité los locutorios’

MADRID.- El nuevo ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, defiende que los inmigrantes puedan votar en las elecciones municipales, pero con limitaciones. Como alcalde de L’ Hospitalet (Barcelona) ya se mostró a favor de este derecho y su nuevo puesto no le ha hecho cambiar de opinión. Su discurso políticamente incorrecto suena raro en boca de un ministro socialista (“tolerancia cero con los que no cumplen las normas” o “no permití que un locutorio abriera a menos de 300 metros de otro”), pero él reconoce su osadía y admite que este nuevo mensaje supone un punto de inflexión.

Pregunta.- ¿Está a favor de cambiar la ley para que los inmigrantes puedan votar?

Respuesta.- Lo dije como alcalde y lo sigo manteniendo: cuando una ciudad tiene cerca del 24% de inmigración y esa inmigración ya es estable y con clara voluntad de permanencia y de formar parte de la ciudadanía de futuro, parece razonable que se busquen fórmulas que permitan al máximo número de personas participar en los comicios municipales. Eso sí: se tiene que hacer con todas las limitaciones jurídicas y legales, que no son pocas.


P.– ¿Deben contemplarse las limitaciones que marca la Constitución o alguna más?

R.– La Constitución nos va a marcar los márgenes y las limitaciones. No me parece razonable que ese derecho se dé sin más porque uno llegue y se empadrone. Ahora, si una persona lleva ocho o 10 años viviendo aquí, tiene ya una unidad familiar formada, forma parte de esa ciudadanía y tiene clara voluntad de permanencia, me parece razonable que participe de la vida cotidiana en todos los niveles. Y siempre dentro del marco de las elecciones locales.

P.– ¿Va a iniciar alguna iniciativa para que la ley lo contemple?

R.– Es una reflexión que, en última instancia, la tienen que hacer todos los partidos políticos, y en sede parlamentaria. Lo que se acuerde tiene que hacerse con un consenso muy amplio; si pudiera ser por unanimidad, mejor. Y, en cualquier caso, siempre por un acuerdo de los dos principales partidos.

Fama de duro

P.- ¿Qué opina de su fama de duro con la inmigración? ¿Se siente cómodo con esta etiqueta?


R.- Yo siempre he sido realista y he hablado con mucha claridad. Cuando identificas problemas o medidas para resolverlos, puede entenderse como fenómeno de dureza. Pero no haré políticas ni duras ni blandas. A mí me pesa mucho todavía la cultura del alcalde -nosotros gobernamos pegados a la realidad- y quizá mi primera puesta en escena tiene más que ver con la personalidad de un alcalde que con la de un ministro.

P.- Se está viendo que, cuando en un barrio se asienta un alto número de inmigrantes, los españoles se mudan a otro. Al final, ni hay mezcla ni integración y se forman guetos. ¿Cómo se va combatir este problema?

R.- Eso hay que gobernarlo no sólo desde el Gobierno sino desde las administraciones autonómica y local. Tenemos que evitar el modelo americano, que un área metropolitana se segmente por poblaciones de origen es lo peor que puede pasar.

P.- Pero eso ya está ocurriendo.

R.- Está pasando, pero hay que hacer políticas activas para que no pase. Primero, consiguiendo que las normas de funcionamiento de ese barrio no sean impuestas por el último que se ha empadronado. Eso que hay que combatirlo con normativa: usted viene a este país y los derechos son los mismos de cualquier ciudadano, pero las obligaciones también. Mi filosofía es que un barrio de estas características se gobierne con disciplina en la actividad económica y en el espacio público, y con mediación social en la escalera y soporte decidido a la escuela.

P.- Cuándo habla de disciplina en la actividad económica, ¿se refiere a controlar la apertura de comercios a todas horas, la venta de alcohol hasta altas horas de la noche? ¿Quién controla estas actividades?

R.- El Ayuntamiento y sus ordenanzas y la Policía municipal.

P.- Estamos viendo muchos comercios, por ejemplo asiáticos, que no respetan las ordenanzas…

R.- En mi ciudad, la tolerancia con las actividades económicas que no cumplían la normativa era cero. Las normas están para cumplirlas. No tengo nada en contra de un comercio que vende ropa, pero si la norma dice que sólo se puede abrir un número de domingos al año, usted no puede estar abriendo un domingo que no está habilidado para que lo haga.

Cierre de locales

P.- ¿Tiene que haber más policía de proximidad?

R.- Cada alcalde tiene que identificar lo que tiene que hacer. Yo especialicé a la policía y creé una unidad para la convivencia y el civismo. Tenía tres funciones muy claras: tolerancia cero en las actividades económicas que no cumplieran la normativa, disciplina en el espacio público y ayuda a los mediadores en las comunidades de propietarios. El resultado ha sido positivo. También tengo que decir que cerré más de 80 locales.

P.- ¿Por no cumplir la normativa?

R.- Limité los locutorios, les prohibí abrir más tarde de las 23.00 horas, no permití que en mi ciudad que se abriera un locutorio a menos de 300 metros uno del otro y no les dejé que desempeñaran actividades que no tenían nada que ver con lo que ponía su licencia. No he perseguido a nadie.

P.- ¿Hay que cambiar la forma en que la izquierda ha afrontado hasta ahora el fenómeno de la inmigración para evitar que el discurso de controlar y de ser más duro acabe en manos de la derecha?

R.- No sé si es un tema ideológico. Aquí estamos delante de un fenómeno. En definitiva hoy las cotizaciones de la Seguridad Social y la calidad de vida de la sociedad española dependen de todos los que están trabajando. Ahora bien, cuando eso se da en cinco años y un país pasa de tener un 1% de inmigrantes a tener un 13% y una ciudad pasa de un 3% a 24%, se modifican muchísimas cosas. Y no siempre lo hace para enriquecer la cultura de lo que tú has ido asumiendo como bien colectivo porque son muchos choques.

P.- Quizás usted ha dicho lo que muchos no se han atrevido a decir.

R.- También hasta he sido un poco osado. No voy a negar que hay problemas. Hace tres años, en mi ciudad, los problemas estaban a punto de estallar y de romperse la convivencia. En absoluto nos encontramos hoy en el mundo de las maravillas, pero el fenómeno lo hemos gobernado con discurso y con medidas. Y si buscamos puntos de coincidencia con el PP y encontramos propuestas razonables para afrontar el fenómeno, el PP no me encontrará de espaldas.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: